miércoles, 8 de septiembre de 2010

En su Perfecto Propósito


     Cuanto más crezca la injusticia ya verás, que son más grandes nuestras ganas de luchar”.
            Es imposible obviar a Sanz en ésta historia que se ha ido “construyendo de un lenguaje nuevo”  para sorprendernos día tras día.
            Mi amistad con el muchacho de risa fácil, mirada soñolienta y rostro varonil, es de esas que no tienen mucha lógica, sólo le podríamos atribuir el encuentro a la divinidad de Dios.
            Entre canciones, risas, llantos, cafés y alguna que otra caloría; hemos transcurrido durante un año en el camino de las relaciones humanas.
            Gonzalo, es de aquellos hombres que me provoca el deseo de aprender, descubrir, y cuidar; pero al mismo tiempo, el que hasta ahora no lo haya visto, me genera un sentimiento de temor, pues veo inminente su desaparición. Aunque debo admitir, que cada vez que temo él me sorprende con alguna cosilla, lo que reafirma, aún más, la teoría de  que esto estaba inscrito en el perfecto propósito del Padre.
            He de confesar que existe otro temor, quizás mayor, el de que mi eterna ternura, y mis evidentes demostraciones de cariño, terminen por cansar. Sin embargo, descanso en el hecho que siento su  honestidad tangiblemente, como si traspasara la pantalla; si así no fuese, no le hubiera dedicado, ni siquiera una coma.
            No pido nada a cambio. Sólo que me permitas seguir caminando cerquita tuyo, disfrutando de tus logros, llorando con tus fracasos, extendiendo mi mano (virtualmente) hasta que decidas lo contrario, en los días en que todos te dejen solo, incluso en aquellas ocasiones en que puedas decepcionarme.

         Gracias por la paciencia.....
           



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